Huellas divertidas (De 2 a 3 años): Este es un juego en el que vuestros hijos e hijas además de estimular su motricidad gruesa estimularán también su equilibrio. Para llevar a cabo este juego simplemente necesitas unas cartulinas de dos colores para hacer las huellas o pisadas junto con una cinta adhesiva. De esta forma, también aprenderán conceptos espaciales como la izquierda y la derecha, al tiempo que mejorarán su coordinación y equilibrio.
Una vez hechas las huellas o pisadas, pégalas suelo con un poco de cinta adhesiva. Empieza por un circuito de poca dificultad salteando alguna huella para que tenga que saltar o dar pasos grandes. Cuando superen está prueba puedes combinar en una misma línea pies izquierdos y derechos para obligarles a cruzar las piernas. Si no se poseen cartulinas en casa, se pueden usar folios y dos pinturas distintas para diferenciar ambos pies, izquierdo y derecho.
Imitando animales (De 1 a 3 años): Este es un juego que sirve para trabajar la motricidad gruesa junto con el equilibrio, imitando la forma de desplazarse de los animales. Deberás animar a tus hijos a que se conviertan en un cangurito, en un monito, en un gusanito, en un saltamontes, un gatito,etc. Lo genial de este juego aparte de la diversión que genera es que no necesita de ningún material para su realización, además tú también puedes imitar a los animales con tus hijos e hijas.
Los bolos (De 2 a 3 años): Es un juego que se puede realizar muy fácilmente y tus hijos e hijas se divertirán mucho mientras aprenden a coordinar los movimientos de su cuerpo con el objetivo de derribar el mayor número de bolos posible. El material que se necesitará para este juego consistirá en diez tubos del papel higiénico o diez botellas vacías de plástico, y una pelota de tamaño grande o mediano que tengas por casa. Para jugar a este juego se disponen los bolos de la misma manera que observamos en la imagen inferior si están numerados, si no se numeran se pueden colocar como prefieras. Además de tus hijos e hijas, tú también puedes participar en este juego, podéis poner turnos para ver quién derriba más bolos.
Esos han sido algunos de los muchos juegos que fomentan la motricidad gruesa que se pueden realizar en casa fácilmente y entre los juegos para fomentar la motricidad fina recomendaría los siguientes:
Las torres (De 1 a 3 años): Es un juego en el que tus hijos o hijas deben apilar bloques de distintos colores y tamaños con el objetivo de crear una o varias torres. Y ganará quién cree más torres en caso de querer hacer un juego algo más competitivo. Los bloques pueden realizarse con materiales reciclados como cartón o papel si no se posee de bloques en casa.
Dibujando ( A partir de 3 años): Esta es una actividad en la que tus hijos e hijas además de desarrollar la motricidad fina desarrollarán su creatividad. Solamente necesitarás hacerte con varios lápices de colores y ponerlos a su alcance junto con unos cuantos folios en blanco. Además del dibujo libre, si quieres jugar con tus hijos o hijas, ellos/as dibujan turnándose, una vez cada niño/a y quien no esté dibujando deberá adivinar qué trata de dibujar esa persona. La persona que más veces acierte el contenido de los dibujos será quién haya ganado (en caso de querer hacer el juego algo competitivo).

Cocinando en familia (De 2 a 3 años): Puedes hornear unas galletas con la ayuda de tus hijos e hijas, y tener una rica merienda, siguiendo los siguientes ingredientes y pasos:

Y esto es todo por esta entrada, aunque también puedes recurrir a las canciones populares para bailarlas o bien a la representación de cuentos en familia entre otros.



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